
LA CABRA DEL SEÑOR SÉGUIN
"...Pajom miró el sol que había llagado al horizonte, ya desaparecía. Con los últimos restos de sus fuerzas, corrió más deprisa tanto que sus piernas si le obedecían. Cuando llego por fin a la colina, oscureció de pronto. El sol se había puesto. “Todos mis esfuerzos fueron en vano”, pensó..."
"... Entonces el criado corrió hacia donde pajom para levantarlo, pero vio que estaba sin aliento. Había muerto. Los bashkires chasquearon la lengua para mostrar que sentían piedad por la muerte de Pajom. Después el criado empuño el azadón y cavó una tumba de unos dos metros de pies a cabeza a Pajom y allí lo sepultó. Era todo lo que necesitaba.
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